Aquellas horas en el espejo
Aquí y allá, de día y de noche, sin parar… busca adentro, busca afuera, alguna respuesta pretende encontrar.
De principios anacrónicos busca la epifanía en el diario vivir. O Amen que la encuentre con digno corazón, joya silenciosa e invaluable. De sus ánimos e impulsos, un príncipe intelectual. Demente, sí, de mente curiosa y creativa. Aspiraciones mil, con sentido de justicia. Ucronista loco, soñador de día, sensible a toda hora, empático por elección. Luchador de turno, revolucionario de profesión. De ideales humanistas, artista de crianza, seudctor de la vida y filósofo en potencia.
Perversos deseos de fragacia rosal. Calculador y exigente. Aprendiedo a ser humilde.
Aún busca una vocación que lo defina y anda reasumiendo su identidad, compleja y exquisita.
Viviendo los segundos…. así es.


